«¿Hacen falta vacunas para Martinica? ¿Y el agua del grifo, se puede beber?» Junto con el clima, son las preguntas de salud que más me hacen los viajeros antes de cerrar la maleta. La buena noticia, tras varios años viviendo en la isla y recibiendo huéspedes: Martinica no es un destino de alto riesgo sanitario. Se viaja aquí como en cualquier departamento francés, con dos o tres reflejos de más. Aquí tienes, sin alarmismo y desde el terreno, lo esencial para preparar con tranquilidad tu salud en tu viaje a Martinica.
Vacunas para Martinica: lo que es obligatorio (y lo que no)
Empecemos por despejar la principal inquietud. Al ser Martinica un departamento y región francesa de ultramar (DROM), sigues en territorio nacional: ninguna vacuna es obligatoria para ir desde la Francia metropolitana o la Unión Europea. Ni fiebre amarilla, ni paludismo (la isla está libre de él), ni formalidad sanitaria particular a la entrada.
La cuestión de la vacuna obligatoria para Martinica se reduce, por tanto, a una sola cosa: estar al día con tus vacunas habituales, exactamente igual que en París o Lyon.
- DTP (difteria, tétanos, poliomielitis): la base que hay que comprobar, sobre todo para el senderismo y las actividades al aire libre.
- Triple vírica (sarampión, paperas, rubéola): preferiblemente al día, en particular para niños y adultos jóvenes.
- Hepatitis A y B: a veces aconsejadas según el perfil y la duración de la estancia, a comentar con tu médico.
Mi consejo de local: repasa tu cartilla de vacunación un mes antes de salir y, si tienes algún recuerdo pendiente, aprovecha. No hace falta acudir a un médico del viajero especializado como para un destino exótico: tu médico de cabecera basta de sobra.
¿Y para una estancia con una escala en una isla vecina?
Si combinas Martinica con una excursión a una isla fuera de la UE (Dominica, Santa Lucía), infórmate por separado sobre esos destinos. Pero para una estancia clásica limitada a Martinica, el tema de las vacunas se resume en: «estar al día, y punto».

Mosquitos y dengue en Martinica: la verdadera precaución que tomar
Si hay un tema de salud que tomarse en serio aquí, no son las vacunas, es el mosquito. El mosquito tigre (Aedes aegypti) está presente en la isla y puede transmitir arbovirosis: el dengue en Martinica principalmente, pero también el chikungunya y el Zika. Estas enfermedades circulan por episodios, con fases epidémicas más marcadas algunos años, generalmente en la estación húmeda (el hivernage, de junio a noviembre), cuando se multiplican las aguas estancadas.
No hace falta entrar en pánico: la gran mayoría de las estancias transcurren sin el menor problema. El dengue se manifiesta con fiebre alta, dolores articulares y dolor de cabeza: si estos síntomas aparecen durante o poco después de tu viaje, consulta a un médico y evita la aspirina y el ibuprofeno (mejor el paracetamol). La protección reposa enteramente en la prevención de las picaduras.
Mis reflejos antimosquitos sobre el terreno
- Repelente cutáneo tropical: un producto con una concentración adaptada a las zonas con arbovirus (DEET, IR3535 o icaridina), en las zonas descubiertas, sobre todo al principio y al final del día.
- Ropa que cubra por la tarde: manga larga y pantalón ligero al atardecer, cuando el mosquito tigre pica más.
- Elimina las aguas estancadas alrededor del alojamiento (platos de macetas, cubos, canalones): es ahí donde se desarrollan las larvas.
- Ventilador o aire acondicionado: el aire en movimiento molesta a los mosquitos, una buena razón para elegir un alojamiento bien equipado, o incluso una mosquitera si la habitación no tiene aire acondicionado.
Un repelente comprado en la península antes de salir te evitará buscarlo en el lugar: es el artículo de salud número uno para Martinica.
¿Es potable el agua del grifo en Martinica?
Aquí está la otra gran duda, y la respuesta es tranquilizadora: sí, el agua del grifo en Martinica es potable y se distribuye a través de una red pública controlada sanitariamente, como en toda Francia. Puedes beberla, lavarte los dientes y cocinar con ella sin temor en la inmensa mayoría de los municipios: Fort-de-France (la capital), Les Trois-Îlets, Sainte-Anne, Le Diamant, Le François, La Trinité, Saint-Pierre.
Dicho esto, la cuestión del agua del grifo potable en Martinica merece algunos matices honestos que las guías suelen olvidar:
- El sabor puede variar de un municipio a otro (ligera presencia de cloro, indispensable para la desinfección). Una jarra filtrante resuelve el problema para los paladares sensibles.
- Cortes y turnos de agua se producen a veces en la estación seca (el Carême, de diciembre a abril) en ciertos sectores, por falta de recursos. Tu anfitrión sabrá si la zona está afectada.
- En caso de un episodio excepcional (lluvias fuertes, obras), puede emitirse localmente un aviso temporal de no consumo, difundido por el municipio y la Agencia Regional de Salud: respétalo mientras dure.
Mi consejo: al llegar, pregunta a tu anfitrión si el agua se bebe con normalidad en el alojamiento. La respuesta es casi siempre «sí, sin problema». Para limitar el plástico, opta por la botella reutilizable en lugar de los packs de agua, a menudo caros por el octroi de mer (impuesto al mar).
No confundir: la potabilidad del agua del grifo (la red de agua de boca) no tiene nada que ver con la cuestión del clordecona, que afecta a ciertos suelos agrícolas y zonas de pesca, no al agua distribuida en el grifo. Son dos temas distintos.
