La Trace des Caps sigue siendo uno de los secretos mejor guardados del sur de Martinica. Mientras los visitantes se amontonan en Les Salines, este sendero litoral despliega más de 20 km de costa salvaje, calas turquesas y sabanas áridas batidas por los alisios. Tras recorrerla muchas veces, tramo a tramo, aquí tienes una guía práctica para caminarla con inteligencia, sin dejarte atrapar por el sol ni por la distancia.
La Trace des Caps en resumen
La Trace des Caps designa el sendero del litoral que enlaza a grandes rasgos Sainte-Anne con Le Marin, bordeando la punta sureste de Martinica. Es un tramo del célebre sendero del litoral, pero su reputación se debe sobre todo a su diversidad y a los promontorios que encadena —Cap Ferré, Cap Macré, Cap Chevalier— separados por ensenadas de arena clara: se pasa de un manglar a una laguna transparente, y luego a una meseta desértica digna de un western en apenas unos cientos de metros.
Algunas referencias útiles antes de partir:
- Distancia total: unos 22 km desde la playa de Les Salines hasta Le Marin, pero la mayoría de los senderistas solo recorren un tramo de 5 a 12 km.
- Duración: calcula 30 a 45 minutos por kilómetro en este terreno rocoso, es decir 3 a 5 h para una buena media jornada.
- Desnivel: bajo pero repetido, con pequeñas subidas secas y resbaladizas entre cada cabo.
- Dificultad: técnicamente fácil, pero la exposición al sol y la falta de sombra la hacen exigente.
La señalización es buena en general (marcas amarillas de los caminos de pequeño recorrido e hitos del Conservatoire du littoral, propietario de estos espacios), pero algunos cruces hacia las calas privadas pueden confundir. Una aplicación de cartografía sin conexión (tipo IGN u OpenStreetMap) es una gran ayuda.

Las grandes etapas del sendero
De Sainte-Anne a la Savane des Pétrifications
El punto de partida más lógico es el aparcamiento de Les Salines, en Sainte-Anne. Primero se bordea la Anse à Prunes y el Étang des Salines, y luego el paisaje cambia bruscamente.
La Savane des Pétrifications es el plato fuerte de este primer tramo: una meseta lunar de rocas volcánicas rojizas, cactus cirio y maderas petrificadas, donde la vegetación se reduce a una sabana seca. Parece que te hubieran trasladado a un decorado de western tropical. Es también la zona más expuesta: ninguna sombra, viento constante, suelo mineral que refleja el calor. Magnífica a primera hora de la mañana, sofocante al mediodía.
Calcula unas 1 h 30 de marcha de ida desde Les Salines para alcanzar el corazón de la sabana.
Cap Ferré y Cap Macré: calas escondidas y aguas tranquilas
Avanzando hacia el noreste, el sendero alterna acantilados bajos y ensenadas resguardadas en torno al Cap Ferré y luego al Cap Macré, este último accesible también en coche desde Le Marin por una pequeña carretera. Es el tramo más generoso para quien le gusta meterse en el agua: los arrecifes de borde protegen pozas poco profundas con fondos de arena blanca, perfectas para máscara y tubo.
El Cap Macré es ideal para una pausa de baño a medio camino, y constituye un buen punto de entrada intermedio. Algunas familias locales acuden los fines de semana, pero entre semana a menudo tendrás una cala para ti solo. Acuérdate de llevar máscara y tubo: las praderas marinas a veces albergan tortugas verdes y peces coralinos.
Cap Chevalier y el Îlet Chevalier
Más al norte aún, el Cap Chevalier cierra el itinerario por el lado de Le Marin. Frente a la costa, el Îlet Chevalier emerge a unos cientos de metros, accesible a nado para los buenos nadadores o en kayak. La laguna es excepcionalmente tranquila y transparente.
Es el punto de llegada clásico para terminar la caminata: encontrarás un aparcamiento, algunos chiringuitos de playa de temporada y dónde refrescarte. Muchos caminantes organizan un traslado con dos coches (uno en Les Salines, otro en el Cap Chevalier) para evitar la ida y vuelta completa.
Gestionar el agua y el sol en terreno árido
Es el punto en el que más insistimos, porque es ahí donde se juegan los verdaderos apuros. La Trace des Caps atraviesa un medio seco, sin puntos de agua potable y con muy poca sombra.
Nuestras recomendaciones probadas sobre el terreno:
- Agua: mínimo 1,5 L por persona para media jornada, 2,5 a 3 L si haces el recorrido completo. No hay ninguna fuente.
- Horarios: empieza al amanecer (6:30 - 7:00) o al final de la tarde. Evita la franja de 11:00 a 15:00, sobre todo en estación seca.
- Protección: sombrero o gorra obligatorios, gafas de sol, crema solar factor 50 reaplicada e, idealmente, una camiseta anti-UV para los tramos largos.
- Calzado: zapatillas de trail o calzado cerrado. El suelo rocoso y los manzanillos (árboles tóxicos a orillas de la playa) hacen que las chanclas sean arriesgadas.
- Fauna y flora: nunca te refugies bajo un manzanillo si llueve (su savia quema la piel), y vigila los erizos de mar en las calas.
La mejor época corresponde al Carême, la estación seca de diciembre a abril: senderos practicables, cielo despejado, mar más liso para el snorkel. En estación húmeda, algunos pasos se vuelven embarrados y resbaladizos, y las tormentas tropicales pueden sorprender. Comprueba también los varazones de sargazo en la fachada atlántica, que a veces cierran el baño en ciertas ensenadas.
Itinerarios recomendados según tu nivel
No todo el mundo tiene ganas de tragarse 22 km bajo el sol. Aquí tienes tres formatos que funcionan bien:
- Descubrimiento (2 h, ~5 km): Les Salines → Savane des Pétrifications, ida y vuelta. Perfecto para captar el ambiente salvaje sin agotarse.
- Media jornada de baño (3 a 4 h, ~9 km): Les Salines → Cap Macré, con pausa de snorkel, regreso en traslado si es posible.
- Gran travesía (5 h+, ~12 km): Les Salines → Cap Chevalier, para caminantes curtidos y bien provistos de agua.
Para llegar a los puntos de salida, el coche es muy recomendable: Martinica mide 80 km de largo, y el transporte público da mal servicio a estas puntas del sur. Calcula 20 a 30 minutos de carretera entre Sainte-Anne y el Cap Chevalier.
