Terre-de-Haut cabe en un pañuelo, y eso es precisamente lo que hace que el archipiélago de Les Saintes resulte tan fascinante de explorar en un solo día. Su bahía figura entre las más bellas del mundo, sus callejuelas floridas no tienen nada que envidiar a los pueblos mediterráneos, y se pasa de un fuerte colonial a una playa en forma de medialuna de palmeras en menos de diez minutos en scooter. Eso sí, hay que dosificar bien la jornada, porque el último ferry no te esperará. Este es el itinerario que recomendamos a nuestros viajeros, perfeccionado temporada tras temporada.
Elegir el punto de partida: Trois-Rivières o Pointe-à-Pitre
Todo empieza por el ferry, y la elección del puerto marca el ritmo de toda la jornada.
Desde Trois-Rivières (Basse-Terre): la opción más rápida
Es nuestra opción favorita para quien se aloja en Basse-Terre o en el sur. La travesía dura solo unos veinte minutos y cuesta generalmente entre 23 y 28 euros ida y vuelta por adulto (alrededor de 15 euros por niño). Las salidas se concentran por la mañana, a menudo hacia las 7:45-8:00 y las 9:00, con regresos a última hora de la tarde.
Puntos fuertes:
- Travesía corta, ideal si te mareas
- Embarcadero tranquilo, aparcamiento más sencillo
- Llegada a Terre-de-Haut a las 8:30, con la isla para ti solo
El inconveniente: Trois-Rivières está apartada. Calcula alrededor de 1h15 de carretera desde Le Gosier o Sainte-Anne, y casi 1h30 desde el aeropuerto Pôle Caraïbes. Madruga.
Desde Pointe-à-Pitre: práctico pero más largo
Desde la estación marítima de Bergevin, la travesía dura unos 45 minutos a 1 hora y cuesta entre 35 y 49 euros ida y vuelta según la compañía. Es más caro y más largo, pero imbatible si te alojas en Grande-Terre (Gosier, Sainte-Anne, Saint-François) y quieres evitar la carretera hasta Basse-Terre.
Nuestro consejo: reserva tus billetes de ferry la víspera por internet, sobre todo en temporada seca (de diciembre a abril) y durante las vacaciones escolares. Las rotaciones cuelgan el cartel de completo rápidamente. Preséntate en el embarcadero 30 a 45 minutos antes de la salida.

Alquilar un scooter al llegar: el verdadero acierto
Al bajar del ferry, en Terre-de-Bourg, una hilera de empresas de alquiler te espera en el muelle. El scooter es el medio de transporte rey en la isla: Terre-de-Haut mide apenas 6 km de largo, los coches de turismo están prohibidos y las cuestas son empinadas si las haces a pie bajo el sol.
Tarifas e información práctica:
- Scooter de 50 cm³: alrededor de 30 a 38 euros al día
- Fianza mediante retención en tarjeta (a menudo 300 a 600 euros)
- Permiso B o A obligatorio, dos cascos incluidos
- Bicicleta eléctrica como alternativa: 25 a 30 euros al día
Reserva tu scooter llegando temprano: los modelos vuelan cuando tres ferris desembarcan al mismo tiempo. Si viajáis dos en una sola moto, llevad una mochila ligera, agua y crema solar, ya que no hay maletero. Para una familia o un grupo, las lanzaderas colectivas (taxi 4x4) siguen siendo una opción a 5-8 euros por trayecto.
El itinerario optimizado de un día en Les Saintes
Así encadenamos los imprescindibles sin correr, partiendo de una llegada hacia las 8:30.
Mañana: el pueblo y el Fort Napoléon
Empieza paseando por el pueblo de Terre-de-Bourg antes del calor: casas criollas, iglesia Notre-Dame-de-l’Assomption, pequeñas tiendas de artesanos. Prueba un tourment d’amour, el pastel emblemático de la isla, relleno de coco.
Dirígete después al Fort Napoléon, encaramado a 114 metros sobre la bahía. Construido en el siglo XIX, hoy alberga un museo sobre la historia de Les Saintes y la célebre batalla naval de 1782, así como un magnífico jardín de cactus y plantas suculentas por el que pasean iguanas. La entrada ronda los 6 euros. La vista panorámica sobre la bahía y el Pain de Sucre justifica por sí sola la subida. Calcula de 1h a 1h30 de visita.
El Pain de Sucre: snorkel al pie de la roca
Baja de nuevo hacia el Pain de Sucre, ese pico volcánico que se sumerge en aguas turquesas. La pequeña playa a sus pies es uno de los mejores lugares de snorkel de la isla: con máscara y tubo basta para ver peces loro, erizos y corales a lo largo de la pared. El acceso se hace por una escalinata desde el aparcamiento de scooters. Lleva tu propio equipo o alquílalo en el pueblo (5-8 euros).
Es el momento ideal para una pausa de baño antes de comer. Los grupos de turistas llegan más bien por la tarde: tú disfrutas de la tranquilidad.
Pausa para comer
De vuelta al pueblo o por el camino, varios restaurantes sirven una cocina criolla sin pretensiones: accras, pescado a la parrilla, colombo. Calcula de 18 a 28 euros el plato principal frente al mar. Reserva si apuntas a un restaurante popular en temporada alta.
Fort Napoléon o playa de Pompierre: el gran dilema de la tarde
Es LA pregunta que nos hacen nuestros viajeros. Con una jornada ajustada, no se puede hacer todo a fondo. Así es como decidir.
Elige el Fort Napoléon si…
- Te gustan la historia, los museos y los jardines bonitos
- Quieres la foto panorámica icónica de la bahía
- Viajas en pareja o entre adultos
- El mar está agitado ese día (playas menos agradables)
Elige la playa de Pompierre si…
- Vienes ante todo a relajarte y a bañarte
- Viajas en familia con niños (agua poco profunda, arena dorada)
- Hace mucho calor y buscas la sombra de los cocoteros
- Prefieres la naturaleza al patrimonio
La playa de Pompierre, en la costa este, es probablemente la más bella de Terre-de-Haut: una larga bahía en arco bordeada de cocoteros, cerrada por dos rocas entre las que el mar se cuela. El scooter te deja allí en 10 minutos desde el pueblo, seguidos de 5 minutos de marcha desde el aparcamiento.
Nuestro veredicto personal: haz el Fort por la mañana (fresco, luz suave, menos gente) y reserva Pompierre para la tarde. Así no eliges de verdad, combinas. Si de verdad falta tiempo, quédate con Pompierre: es la imagen que te llevarás de Les Saintes.
