Los Juegos Kali’na se cuentan entre las citas más memorables para quien desea acercarse a la cultura amerindia de Guyana con respeto y curiosidad. Organizados en el municipio de Awala-Yalimapo, en el extremo oeste del territorio, ponen en valor pruebas tradicionales, un saber hacer ancestral y un arte de vivir transmitido de generación en generación. Antes de acudir, tómate el tiempo de comprender quiénes son los Kali’na y los demás pueblos autóctonos de Guyana: es la mejor manera de abordar esta herencia viva como un visitante atento y no como un simple espectador.
¿Quiénes son los Kali’na y los pueblos amerindios de Guyana?
Guyana alberga varios pueblos amerindios cuya presencia es anterior a la colonización. Por lo general se distinguen seis pueblos autóctonos reconocidos, repartidos entre el litoral y el interior de las tierras:
- Los Kali’na (a veces escrito Galibi), pueblo costero del oeste, al que pertenecen los Juegos de Awala-Yalimapo.
- Los Lokono (o Arawak), también presentes en la franja litoral.
- Los Pahikweneh (Palikur), instalados hacia el este, en la zona del Oyapock.
- Los Teko y los Wayãpi, pueblos del interior, a lo largo de los ríos del sur.
- Los Wayana, en el alto Maroni, reconocidos por su artesanía y su organización aldeana.
Los Kali’na pertenecen a la gran familia lingüística caribe y viven tradicionalmente a orillas del océano y de los estuarios. Son ante todo un pueblo de piragüeros y pescadores, cuya vida cotidiana se organizó durante mucho tiempo en torno al agua, la selva y la yuca. Esta estrecha relación con el medio natural explica en gran parte la naturaleza de las pruebas que descubrirás durante los Juegos.

¿Qué son los Juegos Kali’na?
Los Juegos Kali’na son fiestas culturales y deportivas destinadas a valorar y transmitir las prácticas tradicionales del pueblo kali’na. En Awala-Yalimapo, municipio situado en la frontera con Surinam, los habitantes abren su encuentro a los guyaneses y a los visitantes, que pueden observar o participar en pruebas heredadas directamente de los gestos cotidianos de antaño.
El espíritu de estas jornadas va más allá de la simple competición. Se trata de:
- Transmitir a las jóvenes generaciones unos saberes que, de otro modo, podrían perderse.
- Afirmar una identidad cultural viva, en una actitud de orgullo y de reconocimiento.
- Crear vínculos entre las aldeas, las familias y los pueblos vecinos, incluidos los de Surinam, muy cercano.
Para ti, es la ocasión de una inmersión auténtica, lejos del turismo de masas, siempre que acudas como un invitado respetuoso y no como un consumidor de folclore.
¿Cuáles son las pruebas tradicionales?
Las competiciones reúnen a numerosos equipos en torno a pruebas inspiradas directamente en las actividades ancestrales de caza, pesca, navegación y vida en la selva. Por lo general se encuentran:
- Carrera a pie: prueba de resistencia y rapidez.
- Trepa de cocotero: ascensión ágil de un tronco, que recuerda la recolección tradicional.
- Carrera de piragua: remontada a remo que pone en valor el arte de la navegación kali’na.
- Tiro con arco: precisión heredada de las técnicas de caza y pesca.
- Tira y afloja: prueba colectiva de fuerza y cohesión de equipo.
- Juego del diablo: prueba de destreza y coordinación.
- Transporte de carga: demostración de resistencia y robustez.
- Lanzamiento de jabalina: gesto de fuerza y precisión.
Al ser los Kali’na un pueblo de piragüeros, las pruebas náuticas ocupan un lugar central y suelen concentrar la atención del público. Cada prueba relata una parte del modo de vida tradicional: la piragua evoca los desplazamientos por los ríos, el tiro con arco la caza, la trepa la recolección. Es esta dimensión simbólica la que distingue los Juegos de una simple manifestación deportiva.
La artesanía y la cultura material kali’na
Más allá de las pruebas, los encuentros culturales son la ocasión de descubrir una artesanía amerindia de gran finura, profundamente ligada a los recursos de la selva y del litoral. Podrás apreciar en particular:
- La cestería, trenzada a partir de fibras vegetales, que sirve para fabricar cestos, cuévanos y la célebre culebra de yuca utilizada para prensar el tubérculo.
- La alfarería, modelada y decorada con motivos tradicionales, de la que algunas piezas conservan funciones de uso cotidiano.
- Las cuentas y adornos, ensamblados en collares y ornamentos de motivos simbólicos.
- Los objetos de pesca y navegación, como los remos y las piraguas, tallados según técnicas transmitidas de padres a hijos.
La gastronomía ocupa también un lugar importante. La yuca es el alimento básico: transformada en casabe, en cuac o integrada en preparaciones como el kasilipo (plato tradicional a base de yuca), acompaña la mayoría de los momentos de convivencia. Probar estos platos, cuando se ofrecen, forma plenamente parte de la experiencia.
