Cuando preguntas a los habitantes de Cayena cuál es su playa favorita, siempre surge un nombre: las Salinas. Situada en el municipio de Rémire-Montjoly, a unos quince minutos del centro de Cayena, la playa de las Salinas de Montjoly es, sin duda, la franja de arena más bella del litoral guayanés. Cocoteros inclinados sobre el océano, arena clara, una fauna discreta pero fascinante: aquí es donde las familias guayanesas vienen a pasar sus domingos. Pero para disfrutarla de verdad hay que entender dos cosas que muchos visitantes descubren demasiado tarde: el ritmo de las mareas y la vida animal que bulle bajo tus pies. Esto es todo lo que un residente querría contarte antes de tu primer baño.
Dónde está la playa de las Salinas y por qué es tan apreciada
La playa de las Salinas se encuentra en el extremo sureste de Rémire-Montjoly, al pie del sendero del Rorota y de la montaña del Mahury. Es una playa larga, bordeada por un cocotal y por una vegetación litoral densa que ofrece sombra natural, algo raro y valioso bajo el sol ecuatorial.
Desde el centro de Cayena, cuenta con unos 12 a 15 km y 20 minutos en coche. En Guayana Francesa el coche es indispensable: no existe una red de transporte público práctica para llegar a estas playas, y un vehículo sigue siendo la mejor manera de explorar el departamento. El aparcamiento es gratuito a lo largo de la carretera que bordea la playa.
¿Por qué la adoran los locales?
- La arena es más clara y más fina que en otras playas guayanesas, a menudo marcadas por los sedimentos del Amazonas.
- El cocotal crea una atmósfera de postal tropical.
- El ambiente es familiar y agradable, sobre todo el fin de semana.
- Hay algunos carbets y zonas de sombra para hacer un picnic.
Un recordatorio útil: el agua del litoral guayanés es naturalmente de color ocre a parduzco, debido a los aluviones del río Amazonas arrastrados por la corriente de las Guayanas. No es contaminación, es la firma geográfica de la región. A las Salinas se viene por el entorno, el paseo y el ambiente más que por un agua turquesa.

Entender las mareas: la clave de un día perfecto
Este es EL punto que nadie debería pasar por alto. El litoral guayanés tiene una amplitud de marea importante, con variaciones que pueden superar los 2 metros entre la marea baja y la marea alta. En las Salinas, esto cambia radicalmente el aspecto de la playa en pocas horas.
¿Marea alta o marea baja: qué elegir?
- Con marea alta, el agua sube cerca del cocotal, la franja de arena se reduce y el baño se vuelve más accesible y agradable. Es el momento ideal para refrescarse.
- Con marea baja, el océano se retira a veces varias decenas de metros, dejando al descubierto un inmenso espacio intermareal de arena y zonas fangosas. Es el momento perfecto para caminar, observar la fauna y recoger conchas, pero el baño deja de ser interesante.
Mi consejo de local: consulta el horario de las mareas la víspera (muchas aplicaciones gratuitas dan los horarios de Cayena o de Dégrad-des-Cannes, muy cercanos). Apunta a llegar 2 horas antes de la marea alta: disfrutas de la playa que se va descubriendo y luego del agua que sube para bañarte.
Seguridad y baño
Las Salinas no es una playa vigilada de forma permanente. Se imponen algunas reglas de sentido común:
- Vigila a los niños en todo momento, sobre todo cuando la marea sube rápido.
- Desconfía de las corrientes cuando la marea baja.
- Evita alejarte demasiado por el espacio intermareal con marea baja: el mar vuelve a veces más rápido de lo que crees.
- Lleva agua, un sombrero y crema solar: estamos prácticamente en el ecuador.
Cangrejos, palmeras y fauna: un mini ecosistema para observar
La gran riqueza de las Salinas es su fauna discreta. Tómate el tiempo de observar, sobre todo con marea baja, y descubrirás un auténtico pequeño mundo.
Los cangrejos, estrellas del intermareal
Con marea baja, la arena se cubre de pequeñas bolitas: son los residuos de filtración de los cangrejos violinistas (los machos tienen una enorme pinza de colores que agitan). Acércate despacio y verás decenas de cangrejos desaparecer en sus madrigueras a tu paso. También te cruzas con cangrejos fantasma muy rápidos, perfectamente camuflados en la arena clara.
Algunas reglas de respeto:
- Se observa, no se captura.
- No se pisan las madrigueras.
- Se mantiene la distancia para no estresar a los animales.
Las palmeras y el cocotal
Los cocoteros que bordean la playa son todo su encanto, pero cuidado: no te instales nunca directamente bajo un coco maduro. Elige un espacio despejado para extender tu toalla. La vegetación litoral (uveros de playa, mangles al fondo) también alberga numerosas aves.
Aves y otros habitantes
Levanta la vista: fragatas, garzas, garcetas y aves limícolas frecuentan el intermareal. Al atardecer, el ambiente se vuelve mágico. Y si vienes por la naturaleza, debes saber que las playas de Montjoly y de los alrededores también acogen, en temporada, la puesta de las tortugas marinas. Para vivir el espectáculo excepcional de las tortugas laúd, la referencia sigue siendo, sin embargo, Awala-Yalimapo, al oeste del departamento.
Cuándo venir a las Salinas
Guayana Francesa tiene una estación seca de mediados de julio a mediados de noviembre, periodo ideal para las playas: menos lluvia, cielo más despejado, arena más acogedora. El resto del año, los chubascos tropicales son frecuentes pero a menudo breves.
Para el ambiente:
- Entre semana, por la mañana: tranquilo, ideal para caminar y observar la fauna.
- El fin de semana: ambiente familiar guayanés, picnics y buena compañía.
- Al final del día: luz suave y puestas de sol sobre el cocotal.
Un recordatorio práctico para los visitantes que llegan de la Francia continental: el desfase horario es de -5h en invierno y -6h en verano respecto a París, y la vacuna contra la fiebre amarilla es obligatoria para estar en Guayana Francesa. Allí se paga en euros y el prefijo telefónico es el +594.
