Cuando alquilas o reservas un alojamiento turístico amueblado en el archipiélago, la tasa turística en Guadalupe rara vez es la parte más glamurosa del viaje, pero es una de las que más rápido genera problemas si se gestiona mal, o sorpresas si se anticipa mal. Muchos anfitriones principiantes la confunden con un gasto a pagar, cuando en realidad se trata de una cantidad que hay que recaudar del viajero y luego ingresar a la administración local; para el visitante, suele ser la última línea del presupuesto que se mira, y la peor comprendida. Y la mecánica se complica durante los picos de demanda: carnaval, Route du Rhum, Terre de Blues, cuando las tarifas por noche se disparan. Como residentes en la isla con forma de mariposa y gestores de alquileres entre Grande-Terre y Basse-Terre, te explicamos cómo funciona de verdad, la tarifa por municipio, quién recauda qué, el impacto real en tu presupuesto y cómo no equivocarte cuando los precios se duplican en temporada de eventos.
Cómo funciona la tasa turística “real” en Guadalupe
Guadalupe es un departamento y región de ultramar (DROM) francés: el régimen de la tasa turística es estrictamente idéntico al de la Francia continental, regulado por el Código General de las Administraciones Territoriales. Es una contribución local que financia el turismo: mantenimiento de las playas, señalización, oficinas de turismo, animaciones. Para los alojamientos turísticos amueblados y los alquileres de temporada, casi todos los municipios aplican el régimen “real”.
En el régimen real, la tasa se calcula por persona adulta y por noche, con tres reglas básicas que conviene grabar a fuego:
- Los menores de 18 años están exentos: solo cuentas a los adultos.
- La tarifa es un importe fijo por noche y por adulto, votado por la administración, que depende de la categoría del alojamiento (número de estrellas).
- Un amueblado sin categoría no paga una tarifa fija, sino un porcentaje del precio de la noche por persona (generalmente el 5% en Guadalupe), limitado a la tarifa más alta votada por la administración para los alojamientos con categoría.
Este último punto es lo que lo cambia todo en temporada de eventos. Recuerda sobre todo que la tasa nunca es un porcentaje de la estancia entera: es un cálculo noche a noche, adulto por adulto. No sale del bolsillo del anfitrión: es una cantidad que recauda del viajero al pagar y que luego ingresa a la administración, y que figura en una línea separada de la factura. Existe un segundo régimen, llamado “a tanto alzado” (basado en la capacidad de acogida, alquilada o no), pero afecta sobre todo a la hotelería al aire libre: para un alquiler de temporada clásico, estás en el régimen real y solo ingresas las noches realmente vendidas.

Quién recauda la tasa: ¿el municipio o el EPCI?
Primera sutileza guadalupeña: en Guadalupe no siempre es el municipio solo quien recauda la tasa. La competencia se ha transferido muy a menudo a los EPCI (establecimientos públicos de cooperación intermunicipal), es decir, las mancomunidades de aglomeración y de municipios. Es la entidad intermunicipal quien vota la tarifa y cobra el ingreso del EPCI.
En la práctica, tu amueblado depende de una de estas estructuras según su ubicación:
- La Riviera du Levant: Le Gosier, Sainte-Anne, Saint-François, Le Moule, La Désirade. El corazón balneario de Grande-Terre, y por tanto la demanda más fuerte del archipiélago.
- Cap Excellence: Pointe-à-Pitre, Les Abymes, Baie-Mahault. El polo económico y urbano, cerca del Mémorial ACTe y del aeropuerto Pôle Caraïbes, estratégico durante el carnaval.
- Nord Grande-Terre: Le Moule, Port-Louis, Anse-Bertrand, Morne-à-l’Eau.
- Nord Basse-Terre y Sud Basse-Terre: Deshaies, Sainte-Rose, Bouillante, Basse-Terre, Trois-Rivières, puertas del Parque Nacional y de la Reserva Cousteau.
- Mancomunidad de municipios de Marie-Galante: Grand-Bourg, Capesterre, Saint-Louis, la isla del ron y del festival Terre de Blues.
El reflejo que conviene adoptar: antes de fijar cualquier tarifa, busca la deliberación en vigor de tu EPCI (en su web o su teleservicio). Es la que tiene validez.
La tarifa por municipio y por categoría en 2026
Aquí tienes órdenes de magnitud realistas observados a principios de 2026, por adulto y por noche, a confirmar en la deliberación de tu EPCI. La tarifa de Le Gosier, Saint-François o Sainte-Anne (Riviera du Levant, muy turística) tiende hacia la parte alta de las horquillas; los municipios rurales de Basse-Terre se sitúan más abajo.
| Categoría del amueblado | Tarifa indicativa por adulto / noche |
|---|---|
| Sin categoría o en espera de clasificación | 5% del precio de la noche/persona, limitado (≈ 2,30 a 2,80 €) |
| Amueblado de 1 estrella | ≈ 0,70 a 0,90 € |
| Amueblado de 2 estrellas | ≈ 0,90 a 1,10 € |
| Amueblado de 3 estrellas | ≈ 1,00 a 1,50 € |
| Amueblado de 4 estrellas | ≈ 1,50 a 2,30 € |
| Amueblado de 5 estrellas | ≈ 2,30 a 3,00 € |
Dos referencias:
- En Le Gosier, Sainte-Anne, Deshaies o Bouillante, un amueblado sin categoría alcanza rápido el tope del EPCI (≈ 2,30 a 2,50 €) en cuanto la noche supera los 50 €.
- En Marie-Galante, las tarifas más suaves suelen mantener la tasa de un alojamiento sin categoría por debajo del tope.
La enseñanza que conviene retener: clasificar tu amueblado (visita de un organismo acreditado por Atout France, 150 a 250 €, válida 5 años) convierte una tasa proporcional a veces gravosa en un importe fijo y previsible, y desbloquea además la reducción micro-BIC del 50% en lugar del 30%. En un bien de gama alta alquilado caro, la diferencia se cifra rápido en decenas de euros por estancia.
Un ejemplo con cifras para el propietario
Tomemos un apartamento de un dormitorio alquilado a 4 adultos, 7 noches, a 110 € la noche, en Le Gosier:
- Sin categoría: tasa limitada a ≈ 2,40 € por adulto y por noche, es decir 4 × 7 × 2,40 = unos 67 € en la estancia.
- Con categoría de 3 estrellas: ≈ 1,30 € por adulto y por noche, es decir 4 × 7 × 1,30 = unos 36 €.
Solo en esta estancia, la clasificación divide la tasa casi por dos. Multiplica por 30 o 40 estancias anuales y el interés salta a la vista, con la ventaja fiscal añadida.
Un ejemplo con cifras para el viajero
Tomemos una familia de 2 adultos + 2 niños, 7 noches en un amueblado de 3 estrellas en Saint-François a 1,20 € la noche/adulto:
- 2 adultos × 7 noches × 1,20 € = 16,80 € de tasa turística.
- Los 2 niños: 0 €.
Para la misma estancia en Sainte-Anne a 0,90 €: 12,60 €. La diferencia no es dramática, pero multiplicada por un grupo de 6 adultos en 10 noches, se pasa fácilmente de 54 € a 90 €. Es precisamente el tipo de diferencia que financia, o no, una salida en kayak hacia los islotes.
Quién recauda: plataforma, anfitrión o conserjería
Segunda fuente de confusión frecuente, sobre todo durante los picos en los que se multiplican los canales de reserva.
Recaudación vía plataforma: el caso de Airbnb y Booking
Desde 2019, las grandes plataformas tienen la obligación legal de recaudar la tasa turística e ingresarla a la administración local. La recaudación de Airbnb en Guadalupe es por tanto automática: la tasa aparece como una línea separada en el pago del viajero, y Airbnb (como Booking o Abritel) la ingresa directamente al EPCI. No tienes que hacer nada para esas reservas, pero:
- La plataforma a veces aplica un cálculo estandarizado (a veces un porcentaje del precio de la noche) que no siempre coincide al céntimo con la tarifa real de tu entidad intermunicipal.
- Aun así debes conservar el registro de esas noches para tu libro.
- Y sobre todo, esas reservas te cuestan una comisión del 15 al 18%, que no tiene nada que ver con la tasa y reduce tu margen, especialmente lamentable cuando la demanda por eventos te permitiría vender en directo. Para el viajero, esos gastos de servicio encarecen la factura entre un 10 y un 20%.
Recaudación en directo: tu responsabilidad como anfitrión
En toda reserva directa (tu web, el boca a boca, un viajero fiel, una conserjería), eres tú, el anfitrión, o tu conserjería quien recauda e ingresa. Esto implica tres obligaciones:
- Facturar la tasa a la tarifa correcta, en una línea separada del alquiler.
- Llevar un registro de las noches (fechas, número de adultos, número de noches, importe percibido, exenciones).
- Ingresar a tu EPCI según su calendario, generalmente dos a cuatro plazos al año, a través del teleservicio de la administración.
El error que nunca hay que cometer, por ambas partes: creer que una reserva en directo exime de la tasa. Se debe en ambos casos. Lo que cambia es quién la recauda, y el hecho de que se ahorran las comisiones de plataforma. Para el viajero, el importe legal es idéntico al céntimo; en directo, solo evita los gastos de servicio, gana en transparencia y obtiene un único interlocutor, lo cual no es poco a 6.700 km de la metrópoli, con una diferencia horaria de 5 h en invierno y 6 h en verano respecto a París.
