Entre Cayena y Kourou, dos municipios que los viajeros suelen atravesar sin detenerse merecen de sobra un día completo. Macouria y Montsinéry-Tonnégrande forman lo que aquí se llama el oeste de Cayena: un territorio de sabanas, riachuelos y bosques donde la Guayana Francesa se descubre lejos de las multitudes. Tras varios años acompañando a nuestros viajeros desde Hostel Toucan, este es nuestro guía de primera mano para explorar este rincón demasiado discreto, entre caimanes, el Zoo de Guayana y mesas criollas auténticas.
Macouria y Montsinéry: ¿dónde se encuentran estos municipios?
Macouria se extiende a lo largo de la carretera RN1, a unos veinte minutos al oeste de Cayena (unos 25 km). Hoy es uno de los municipios que más rápido crece del litoral, con su pueblo de Tonate como corazón histórico. Montsinéry-Tonnégrande, en cambio, se adentra más en el interior: calcula de 35 a 45 minutos desde Cayena por la RD5, una carretera bordeada de sabanas donde no es raro cruzarse con ibis escarlatas al amanecer.
En la práctica, ambos municipios se visitan juntos en un solo día. El coche es imprescindible: ninguna línea de autobús práctica llega a los lugares turísticos, y las distancias entre los puntos de interés (de 5 a 15 km) solo se cubren sobre cuatro ruedas. Si te alojas en Cayena o en Rémire-Montjoly, prevé de 30 a 50 minutos de trayecto según el lugar.
¿Por qué venir aquí?
- Para ver cocodrilos y caimanes de cerca, en un entorno natural.
- Por uno de los únicos zoos de la zona amazónica dedicado por completo a la fauna local.
- Por las sabanas abiertas, un paisaje poco común en una Guayana Francesa mayoritariamente forestal.
- Para comer auténtica cocina criolla lejos de los restaurantes turísticos.

El Zoo de Guayana: imprescindible de Macouria
Situado en Montsinéry-Tonnégrande (en el límite de Macouria), el Zoo de Guayana es el lugar emblemático de la zona. No lo confundas con un zoo clásico: es un parque de varias hectáreas dedicado casi exclusivamente a la fauna amazónica, enclavado en plena selva.
Lo que verás
A lo largo de un recorrido de unos 1,5 km acondicionado con pasarelas y senderos sombreados, te cruzarás con:
- El jaguar, la estrella del parque, en un gran recinto.
- Caimanes negros y caimanes de anteojos.
- El tapir, el ocelote, el perezoso y la nutria gigante.
- Monos (mono araña, mono ardilla, tamarino) y numerosas aves: guacamayos, pavas, tucanes.
- Una canopia accesible por una pasarela colgante, uno de los puntos fuertes de la visita.
Calcula de 2 h 30 a 3 h para hacer el recorrido con calma. La entrada ronda los 16 a 18 EUR para un adulto y los 11 a 12 EUR para un niño (gratis para los más pequeños). El parque abre por lo general de 10 h a 18 h; ven mejor por la mañana, cuando los animales están activos y el calor es soportable.
Nuestros consejos de primera mano
- Lleva repelente de mosquitos, gorra y agua: parte del recorrido está al descubierto.
- Por la mañana (hacia la apertura) o al final de la tarde, los animales se mueven más.
- El bar de la entrada saca del apuro, pero una mesa criolla en Tonate (ver más abajo) bien vale el rodeo para el almuerzo.
Caimanes y observación de fauna en Montsinéry
Más allá del zoo, Montsinéry-Tonnégrande es famosa por sus salidas de observación de caimanes. Varios operadores locales proponen excursiones nocturnas por los riachuelos y marismas vecinos: con linterna frontal, se localizan los ojos rojos de los caimanes en la superficie del agua. Una experiencia impactante, que suele ofrecerse entre 35 y 55 EUR por persona según la duración (a menudo 2 h al caer la noche).
La zona es también un terreno de oro para la ornitología. Las sabanas de Montsinéry acogen ibis escarlatas, jacanas, martinetes y numerosas aves rapaces. Levántate temprano: entre las 6 h y las 8 h, la luz y la actividad de las aves alcanzan su máximo.
Idea de media jornada en plena naturaleza
- Salida de Cayena hacia las 6 h, observación de aves en las sabanas (1 h).
- Desayuno rápido en Tonate.
- Zoo de Guayana a media mañana (3 h).
- Almuerzo criollo en Macouria.
Las sabanas del oeste de Cayena
Lo que aquí sorprende es el paisaje. La Guayana Francesa está cubierta en más de un 90 % por la selva, pero el oeste de Cayena ofrece vastas sabanas herbáceas salpicadas de bosquetes y de palmares de pinot. A lo largo de la RD5 y alrededor de Macouria, estas extensiones abiertas contrastan radicalmente con el ambiente forestal del resto del territorio.
Es un terreno excelente para:
- La fotografía al amanecer o al atardecer.
- La observación de aves y, con un poco de suerte, del oso hormiguero gigante.
- Cortos paseos accesibles a todos, sin desnivel.
Atención: la estación seca, de mediados de julio a mediados de noviembre, sigue siendo la mejor época para disfrutar de las pistas y las sabanas sin chapotear en el barro. En la estación de lluvias, algunos caminos se vuelven difíciles sin un 4x4.
